Desata tu libertad,

siéntete único,

deja volar tus pensamientos

y vive lo que deseas.

 

No te arrepientas de nada,

ya que todo ocurre por algo,

pero piensa que siempre se sufre

pero merece la pena.

 

El destino de tu libertad,

está en el límite de tus pensamientos.

Abre tu mente y descubrirás cosas que desconoces,

tus vivencias te enriquecerán.

 

Pero sobretodo,

vive lo que deseas.

Las limitaciones te las pones tú,

date esa oportunidad.


Verónica.