Está bien soñar, pero despertarse de ese sueño que es lo que deseas… es toparse y despertarse con un jarro de agua fría.
Esa es la realidad, esa es la realidad que vivimos día a día, una realidad fría y calculada.
Si por nosotros fuera el mundo y nuestra vida diaria, no calcularíamos nada, no pensaríamos dos veces las cosas,
pero vivimos en una sociedad tan jerarquizada y tan encerrada en sí misma, que al final acaba ahogándonos.
Estoy harta de ver que nada es como me gustaría, estoy harta de ser tan extremadamente realista.
Estoy harta de las convencionalidades y de historias que ni tú sabes cómo acaban.
Encerrada en estas letras escribo mi malestar, intento no darme cuenta del mundo en el que vivimos,
pero mi racionalidad me lo impide.
Está bien soñar, pero soñar con los pies en la tierra, así la caída será menor y menos fuerte.
Abril 28, 2009 at 1:03 am
La realidad fría y gris es un sueño, una ilusión en la que si logras ver con una cierta claridad acabarás por percibirla tan mágica y apasionante como el sueño más vívido.
La racionalidad es una cadena de falsa seguridad, la prudencia que vuela de mano de tu verdadera naturaleza te permitirá salir de las rutinas y circulos viciosos.
No existe el sueño, porque todo es tal, todo es ilusión y eterno retorno.
Hay que ver más allá de lo que crees ver.